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Nuestro Círculo Nº 181 Semanario de Ajedrez, 21 de enero de 2006 PETAR TRIFUNOVIC El maestro yugoeslavo Pétar Trifunóvic nació en Belgrado en 1910 y murió el 8 de diciembre de 1980. Trifunóvic fue considerado el campeón de las tablas, pero, por lo mismo, un jugador muy difícil de batir. Su espíritu pacífico le impidió llegar a más altos niveles del ajedrez. Los aficionados al ajedrez buscan sus ídolos entre los grandes campeones; gustan del talento de los grandes combinadores y menosprecian el talento de jugadores como Trifunóvic que juegan decenas de torneos sin perder una partida. Sin embargo el olvido de Trifunóvic es profundamente injusto. Fue un perfeccionista, amante de la lógica profunda del ajedrez. Era incapaz de especular y despreciaba los recursos engañosos, cuyo único mérito para ganar es la equivocación del rival. Buscaba la jugada precisa según los cánones del juego posicional, hasta la perfección. La categoría del rival que tenía enfrente le daba igual. Si la valoración de la posición le decía que debía ser tablas, las aceptaba. Era incapaz de especular con que si seguía jugando el rival terminaría equivocándose. Sus partidas resultan claras y llenas de ideas apasionantes. Sabía muy bien atacar y combinar cuando la posición lo exigía. Fue uno de los jugadores más profundos de todos los tiempos. Trifunovic,P - Kostic,B [C63]
1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5 f5 4.Cc3 fxe4 5.Cxe4 Ae7 6.d4 exd4 7.0-0 Cf6 8.Cxf6+ Axf6 9.Te1+ Ce7 10.Cg5 0-0 11.Cxh7 Rxh7 12.Dh5+ Rg8 13.Ad3 Te8 14.g4 d6 15.g5 Ae5 16.Ah7+ Rf8 17.Df3+ Cf5 18.Axf5 Rg8 19.Ad2 g6 20.Axg6 Te7 21.Dh5 Ad7 22.f4 Ah8 23.f5 Ae8 24.f6 Tf7 25.Txe8+ Dxe8 26.Te1 Dd7 27.Axf7+ Dxf7 28.g6 Dxf6 29.Dh7+ Rf8 30.Ah6+ Ag7 31.Dh8# 1-0 Trifunovic, P - Bondarevsky, I
1.d4 e6 2.e4 d5 3.Cd2 Cc6 4.Cgf3 Cf6 5.e5 Cd7 6.b3 f6 7.Ab2 fxe5 [7...g6 8.Ab5 Ag7 9.0-0 fxe5 10.dxe5 0-0 11.Te1² Ivkov-Diez Del Corral Hastings 1954; 7...Ae7! 8.g3 (8.a3 0-0 9.Ab5 a6 10.Axc6 bxc6 11.exf6 Axf6 12.0-0 c5 13.Te1 De7= Mednis-Byrne USA-ch 1964) 8...0-0 9.Ah3 Rh8 10.0-0 f5 11.c4 Cb6 12.Ag2 a5 13.a3 Cd7 14.c5² Plachetka-Govedarica Odzaci 1978] 8.dxe5 Ac5 [8...g6 9.c4! Ag7 10.cxd5 exd5 11.Ab5±; 8...Ae7 9.Ab5 0-0 10.0-0 Cdb8 (10...a6!?) 11.a3 Ad7 12.Ad3± Mednis-Byrne USA 1962] 9.Ad3 De7 10.a3 a5 11.c4± dxc4 12.bxc4 b6 13.Ae4 Ab7 14.Da4 Cd8 15.0-0 Axe4 16.Cxe4 0-0 17.Tad1 Cb8 18.Cfg5 h6 19.Cf6+ gxf6 20.exf6 Txf6 21.Axf6 Dxf6 22.De8+ Af8 23.Ce4 De7 24.Dxd8 Dxd8 25.Txd8 Rf7 26.a4 Ag7 27.f4 Re7 28.Tfd1 c5 29.T1d6 Ad4+ 30.Rf1 Ae3 31.g3 Ad4 32.Tc8 1-0 Larsen,B - Trifunovic,P
1.c4 c6 2.e4 d5 3.exd5 cxd5 4.d4 Cf6 5.Cc3 Cc6 6.Ae3 g6 7.Cf3 Ag7 8.Tc1 0-0 9.a3 Ag4 10.h3 Axf3 11.Dxf3 e5 12.Cxd5 exd4 13.Ag5 De8+ 14.Rd1 Cxd5 15.cxd5 Ca5 16.Ad3 h6 17.Ah4 Da4+ 18.Tc2 Cb3 19.Tc4 Da5 20.Tb4 Cc5 21.Ae7 Cxd3 22.Dxd3 Dxd5 23.Axf8 Dxg2 24.Te1 Axf8 25.Tc4 Dxf2 26.Tc2 Df6 27.Tc7 Ad6 28.Txb7 Tc8 29.Td7 Df4 30.Te4 Tc1+ 0-1 Pachman, L - Trifunovic, P 1.d4 d5 2.c4 c6 3.Cc3 Cf6 4.e3 e6 5.Cf3 Cbd7 6.Ad3 dxc4 7.Axc4 b5 8.Ad3 a6 9.e4 c5 10.d5 [10.e5 cxd4 11.Cxb5 Cxe5 12.Cxe5 axb5 13.Axb5+ Ad7÷] 10...exd5?! [10...c4! 11.dxe6 fxe6÷] 11.e5 Cg4 12.Ag5 f6! [12...Ae7 13.Axe7± …14.¤xd5 13...Rxe7 14.Cxd5+ Rf8 15.Ae4] 13.exf6 Cdxf6 [13...gxf6 14.Af4±] 14.h3 Ch6 15.De2+?! [15.Axf6 gxf6 16.Cxd5 Ab7; 15.0-0! d4 (15...Ae7 16.Axf6 gxf6 17.Cxd5±) 16.Te1+ Ae7 17.Axf6 gxf6 18.Cd5!±] 15...De7 [15...Ae7? 16.Axf6 gxf6 17.Cxd5!] 16.Axf6 Dxe2+ 17.Rxe2 gxf6 18.Cxd5 Rf7 19.Ae4? [19.Cb6 Tb8 20.Cxc8 Txc8=] 19...f5! 20.Ce5+ Re6 21.f4 [21.Cc7+ Rxe5 22.Axa8 Ad6 23.f4+ Rxf4 24.Cd5+ Rg3µ] 21...fxe4! 22.Cc7+ Rf5 23.Cxa8 Rxf4 24.Cf7 Cxf7 25.Thf1+ Re5 [25...Rg3! 26.Txf7 Ae6! 27.Ta7 Ac4+ 28.Re3 Ad3 29.Txa6 Ae7 …¥e7-g5#] 26.Txf7 Ae6 27.Taf1 [27.Ta7 Ac4+ 28.Re3? Ah6+] 27...Ac4+ 28.Re1 Axf1 29.Rxf1 c4 30.Cc7 Ad6 31.a3 [31.Cxa6 Ta8] 31...Axc7 32.Txc7 h5 33.a4 [33.Tc6 Td8 34.Re2 Td3 35.Txa6 Tb3-+] 33...Rd4 34.axb5 axb5 35.Re2 Tg8 36.Td7+ Rc5 37.Rf2 e3+ 38.Rf3 h4 0-1 Tal, M - Trifunovic, P 1.e4 e5 2.f4 d5 3.exd5 e4 4.d3 Cf6 5.dxe4 Cxe4 6.Ae3 Dh4+ 7.g3 Cxg3 8.hxg3 Dxh1 9.De2 Ab4+ 10.c3 Ad6 11.Ag2 Dh6 12.Ad4+ Rd8 13.Cf3 Ag4 14.Df2 Te8+ 15.Rf1 Cd7 16.Cbd2 Dg6 17.Rg1 f6 18.Tc1 b6 19.b4 a5 20.Ch4 Dd3 21.Cdf3 Te2 22.Df1 axb4 23.Td1 Txg2+ 24.Rxg2 Txa2+ 25.Rg1 Dxf1+ 26.Rxf1 g5 0-1 Trifunovic, P - Marovic, D 1.Cf3 Cf6 2.d4 g6 3.Ag5 Ag7 4.Cbd2 h6 5.Ah4 d6 6.e4 g5 7.Ag3 Ch5 8.c3 Cxg3 9.hxg3 c5 10.dxc5 dxc5 11.Ac4 Cc6 12.Cxg5 hxg5 13.Txh8+ Axh8 14.Dh5 Af6 15.f4 e6 16.e5 Ag7 17.Ce4 De7 18.Cxg5 Ad7 19.Td1 0-0-0 20.Dxf7 Dxf7 21.Cxf7 Tg8 22.Cd6+ Rc7 23.Cxb7 Cxe5 24.fxe5 Axe5 25.Cxc5 Axg3+ 26.Re2 Ac6 27.Cxe6+ Rb6 28.Ad5 1-0 Najdorf - Trifunovic, P 1.d4 d5 2.c4 e6 3.Cc3 Cf6 4.Cf3 Ae7 5.e3 0-0 6.b3 c5 7.Ad3 cxd4 8.exd4 Cc6 9.0-0 b6 10.Ab2 Cb4 11.Ae2 Ab7 12.Ce5 Tc8 13.Te1 Cc6 14.Ad3 dxc4 15.Cxc6 Txc6 16.bxc4 Td6 17.Cb5 Td7 18.d5 exd5 19.Af5 a6 20.Axd7 Dxd7 21.Aa3 Ac5 22.Axc5 bxc5 23.Cc3 d4 24.Ce2 Dc6 25.f3 Cg4 26.Cg3 Ce3 27.Db3 f5 28.Tab1 Aa8 29.Db6 Dxb6 30.Txb6 Cxc4 31.Txa6 Ce3 32.Cf1 f4 33.Tc1 c4 34.Cxe3 fxe3 35.Td6 d3 36.Txc4 Tb8 37.Tc1 d2 38.Td1 e2 39.T6xd2 exd1D+ 40.Txd1 Ac6 41.Td2 Ta8 0-1 JUDAÍSMO Y AJEDREZ La fundación de la primera Academia Internacional de Ajedrez en Israel ha reavivado un tema apasionante. La Academia llevará el nombre del campeón mundial Garry Kasparov (nacido Weinstein), quien después de su festiva partida contra el intendente de Tel Aviv declaró jocosamente: "en efecto, la Academia es una necesidad en esta ciudad". Mejor suerte que Roni Miló tuvo el ex-refusenik Natán Scharansky, un símbolo del sionismo moderno y eximio ajedrecista desde la edad de ocho años. En simultáneas, Scharansky primero hizo tablas con Kasparov y eventualmente logró ganar. Lástima que fue antes de la primera ocasión cuando le espetó a Kasparov: "Camarada: el que pierde se queda en Israel". La razón de por qué de entre todos los países del mundo es el nuestro la sede de la Academia, es parcialmente el fortalecimiento del ajedrez local debido a la gran inmigración rusa de los últimos años. Somos testigos de una verdadera revolución ajedrecística. En la última década Israel ha ascendido de ser un país de promedio bueno (entre la segunda docena de naciones) a ocupar el quinto lugar en el ranking mundial, después de Rusia, Yugoslavia, Inglaterra y Hungría. Los grandes maestros israelíes han pasado de cinco a veinte, los clubes de ajedrez se han quintuplicado (ya superan el centenar) y junto a ellos, desde 1993 más de cien escuelas y centros comunitarios ofrecen cursos de ajedrez. Pero además de la reciente inmigración, no puede soslayarse que los judíos tienen y han tenido una relación muy especial con el juego-ciencia, una que rebasa la mera coincidencia. El maestro internacional y campeón británico, Conel H. Alexander, solía decir que los ajedrecistas pueden dividirse en cuatro grupos de talento decreciente: los judíos rusos, los rusos no-judíos, los judíos no-rusos y los no-rusos no-judíos. Judíos predominan entre los grandes maestros y teóricos. Además de Boleslavski, Botvinnik, Bronstein, Fine, Nimzowitzch, Reshevsky, Tal, y Tartakover, fueron judíos los campeones que más perduraron. Entre ellos, Emanuel Lasker fue hijo de jazán y nieto de rabino, y combinó el ajedrez con su carrera de filósofo y matemático, las tres ¿ciencias? tan afines. Lasker es considerado el ajedrecista más cabal de todos los tiempos, y su biografía fue prologada por Albert Einstein. El nazismo le arrebató gloria, carrera y patrimonio. Si a los antedichos agregamos los últimos campeones como Fischer, Korchnoi o Spassky, la desproporción de judíos entre los mejores ajedrecistas saltará más a la luz. Entre los latinoamericanos, recordemos a Julio Kaplan y a Julio Bolbochán. En cuanto a Miguel Najdorf, compartió con George Koltanowski dos notables suertes: una es que se salvaron del Holocausto gracias a que ambos estuvieron en Buenos Aires en un torneo al estallar la Segunda Guerra, y ergo no regresaron a Europa. Otra, es que ambos se especializaron en partidas simultáneas a ciegas, en las que lograron proezas de la mente humana. Uno de los más recordados en esta especialidad es Gyula Breyer, quien obtuvo el récord jugando veinticinco simultáneas a ciegas en el Torneo de Berlín de 1920. Murió al año siguiente a la edad de 28. Najdorf jugó cuarenta y cinco en 1947 y Koltanowski superó a todos en 1960 cuando jugó cincuenta y seis simultáneas a ciegas, de las que ganó cincuenta después de casi diez horas de juego. Que los judíos se destaquen en ajedrez podría no tener relación alguna con el judaísmo como civilización. Sin embargo, el ajedrez requiere una forma de pensamiento muy especial, quizá similar al que destila la tradición de Israel. Grandes maestros internacionales tuvieron sólida formación talmúdica como Chajes, Aron Nimzovitch y Akiva Rubinstein. UN POCO DE HISTORIA El midrash sin duda exagera cuando refiere que el mismísimo rey Salomón jugaba al ajedrez con su consejero Benaiá Ben Iehoiadá, pero aún no fue dilucidado cuándo conocieron los judíos el juego. El investigador contemporáneo Víctor Keats coincide con el máximo exégeta, Rashi (siglo XI) en que la mención talmúdica del nardeshir (Ketuvot 61b) se refiere al ajedrez. Hay dos eruditos que durante el siglo pasado negaron esa posibilidad. Franz Delitzsch concluyó que como el Talmud fue cerrado en el siglo V, y el ajedrez fue transmitido por los persas sólo a fines de ese siglo, el nardeshir no debe identificarse con el ajedrez. Por su parte, el padre de la bibliografía judía, Moritz Stenschneider, conjetura en su monumental obra sobre la cuestión que el primer judío que recomienda el juego, fue el hijo del rabí Saul de Taberistan, no antes del siglo IX. El siglo XII parece reafirmar la relación entre judaísmo y ajedrez. Maimónides se refiere al juego en su comentario a la Mishná, Judah Halevy lo menciona al final del Cuzari, y su amigo Abraham Ibn Ezra redacta el reglamento de ajedrez existente más antiguo que se conoce, bajo el título de Haruzim. El Sefer Hajasidim recomienda el juego en el siglo XIII, y en 1575 los rabinos de Cremona sentenciaron que "todos los juegos son malos y causan problemas, a excepción del ajedrez". En la modernidad, la amistad entre Moisés Mendelssohn y Gotthold Lessing, que tuviera gran influencia en la Emancipación judía y el iluminismo, nació frente al tablero del ajedrez. En 1837 redacta la primera enciclopedia sobre el juego un judío francés, Aron Alexandre. Un par de años después, uno de los nuevos educadores iluministas, Jacob Einchenbaum, quien también era matemático, escribe un extenso poema en hebreo sobre la partida de ajedrez, al que denominó Ha-kerav (la batalla). Consiste en ochenta estrofas rimadas de seis versos dodecasílabos cada una. Esa combinación de matemático-literato-ajedrecista de Einchenbaum se dio también en otro gran judío como Louis Zangwill. En pintura, el húngaro Isidor Kaufmann, quien cobrara notoriedad al pintar la vida cotidiana en el shtetl, produjo un conocido cuadro en el que muestra la presencia del ajedrez entre los judíos ortodoxos de Galitzia. En literatura, cabe recordar la novela de Stefan Zweig "El jugador de ajedrez". A judíos se deben las escuelas moderna (Wilhelm Steinitz) e hipermoderna (Richard Réti) y la fundación de la Chess Review de los EE.UU. (Israel Horowitz). Gerald Abrahams explica la cercanía de los judíos al ajedrez con cuatro hipótesis. Debido a migraciones, tradición de estudio y cosmopolitismo, los judíos: 1) Producen más que otros grupos el intelectual puro. 2) Aman el estudio y el aprendizaje. 3) Son muy perseverantes y tienen habilidad para los idiomas, incluido un idioma muy peculiar que es el ajedrez. Aun de judeofobia no estuvo exento el ajedrez. Alexander Alekhine llegó en Buenos Aires a ser campeón mundial, título que mantuvo durante casi dos décadas; falleció frente a un tablero después de haberle dedicado toda su vida. No se privó, además, de escribir una desgraciada serie de notas judeofóbicas, nada menos que durante el Holocausto. En ellas tipifica una forma especial de los judíos de jugar al ajedrez, contrapuesta al ajedrez ario. El rebuscado texto de Alekhine trae a la memoria la infamia que en 1850 publicara Richard Wagner ("El judaísmo en la música") en la que el genio negaba la posibilidad de cultura o de creatividad a los judíos. En absurdo paralelo, el ruso Alekhine se propuso explicar cómo el modo judaico de jugar al ajedrez se caracteriza por el oportunismo, la defensa a ultranza y la ganancia material a toda costa. Cuando se llevó a cabo el primer Torneo Internacional en Londres (junio de 1851) el alemán Adolf Anderssen venció al matemático judío Lionel Kieseritzky, destacándose una partida de belleza insuperada que le valió el nombre de "La Inmortal". Según el esquema de Alekhine, aquella victoria marcó el triunfo del "ajedrez ario" por sobre la sinuosidad judía que dominaría durante el siglo posterior. Al hacer a un lado tales libelos, no caigamos en otro extremo, que es negar de antemano toda posible relación entre el ajedrez y el judaísmo, a pesar de tanta evidencia en contrario. UN POCO DE FILOSOFIA Es lamentable que la disciplina filosófica casi no se haya ocupado del juego de ajedrez, aun cuando varias facetas del mismo podrían ser materia de estudio. Dos filósofos judíos podrían ejemplificar sus respectivas escuelas con el tablero de ajedrez. Me refiero a Henri Bergson y a Salomon Maimon. Del primero, su concepto de durée trae una visión de un tiempo contrapuesto al tiempo matemático "todo transcurrido", que obra de fundamento para el llamado análisis post-mortem de la partida ajedrecística. En cuanto a Maimon, por medio de su sistema podemos aproximarnos a la pregunta de qué tipo de verdades son las del ajedrez. Emanuel Kant consideró a Salomon Maimon "el que mejor comprendió su doctrina". En rigor, los dos tipos de verdades kantianas, las a-priori y las a-posteriori (las que anteceden o suceden a la experiencia de nuestros sentidos) no dejan lugar suficiente para un tipo especial de verdad que es la ajedrecística y que tiene una notable condición. La verdad del tablero parece ser a-priori como las matemáticas, es decir un conocimiento al que podemos alcanzar por el razonamiento y sin necesidad de la experiencia. Sin embargo, descubrimos a un tiempo que las verdades del alfil y del enroque cobran vigencia solamente cuando la partida es conocida en su conjunto. Por un lado, es posible jugar al ajedrez con la imaginación y sin siquiera abrir los ojos y llegar a conclusiones acerca de sus verdades. Por el otro, es difícil saber si una verdad es tal hasta tanto no se la ve desde la perspectiva de la partida ya finalizada. Es decir que sus verdades valen cuando pueden identificarse en un universo de datos que la preceden. Sólo en ese universo concluido una jugada puede ser definida como brillante, mediocre o deficiente. Digamos en ese contexto que Salomon Maimon acuñó la "ley de determinabilidad", por medio de la cual trató de agregar a las dos kantianas un tercer tipo de verdades, una especie de mezcla de las dos originales. En todo caso, el ajedrez fascina no sólo desde la psicología del jugador, las computadoras y matemáticas, o su inspiración artística. También en el terreno filosófico puede atraer, y uno de los pocos investigadores que se ha ocupado de esta cuestión es José Bernadete de la Universidad de Syracuse. UN POCO DE TALMUD Hay siete dimensiones paralelas entre el estudio talmúdico, característico de la mentalidad judía, y el del ajedrez. Estas son: la indispensabilidad del estudio, la memoria, la comprehensión visual, la centralidad de la rígida ley, la importancia del debate, la necesidad de atrevida inteligencia, y un pensamiento antiautoritario y original. Tal vez a partir de esas similitudes, analizadas una a una, podríamos entender mejor por qué los israelitas han tenido y tienen en el ajedrez una presencia tan nítida. Los dos conceptos talmúdicos de Sinai (erudito) frente a Oker Harim (perspicaz) tienen aplicación en escuelas de ajedrez. Dos judíos podrían encarnarlas, como el dogmático Tarrasch frente al flexible Lasker. Mientras el primero irradiaba conocimientos, el último irradiaba sabiduría. En suma, la fundación de la Academia de Ajedrez debe ser recibida con júbilo, sobre todo porque su creación se produzca en Israel, un país que debería entenderse como su marco natural. Y aventuremos que su programa de estudios, además de la aventura del tablero en sí, abarcará muchas disciplinas auxiliares. Junto a las matemáticas y la filosofía, hacemos votos para que no falte la página del Talmud. * Gustavo Daniel Perdnik es licenciado de las Universidades de Buenos Aires y de Jerusalén (cum laude), y completó en Nueva York sus estudios de Doctorado en filosofía. judaísmo y la modernidad. Su página web es:
www.perednik.org AJEDREZ MAGISTRAL De Firmian, N (2595) - Adams, M (2660) 01.e4 e5 02.Cf3 Cc6 03.Ab5 a6 04.Aa4 Cf6 05.0-0 Ae7 06.Te1 b5 07.Ab3 0-0 08.c3 d5 Una vez más Michael Adams, el mayor especialista del gambito Marshall entre los jugadores de elite, arroja el guante. 09.exd5 Cxd5 10.Cxe5 Cxe5 11.Txe5 c6 12.d4 Ad6 13.Te2 Dh4 "La compensación de las negras por el peón es posicional, basada en la creación de debilidades en el flanco rey de las blancas y en retrasar el desarrollo de este bando. No hay una línea forzada para ninguno de los bandos, por cuya razón el gambito es difícil de refutar" Nick de Firmian en Modern Chess Openings 2000. 14.g3 Dh3 15.Cd2 Af5 16.a4 Tae8 17.Txe8 Txe8 18.Cf1…. Hasta este momento los maestros repetían la partida anterior Kotronias-Adams. Con 18.Cf1 se busca defender el enroque. Otra idea de la movida es abrir la diagonal del alfil de c1 que impide el sacrificio de la partida anterior en f4. 18.... h5 Con idea de 19...h4 se busca debilitar la estructura de peones que protegen al rey. 19.axb5 axb5 20.Ta6 ?... Amenaza 21.Txc6 y Axd5 pero... 20... Cc7 ! Despejando la diagonal a8-h1 y amenazando la torre. Si 21.Txc6 Ae4 22.Tb6 h4. 21.Ta7 h4 22.Ce3... Se bloquea la columna e y se amenaza simplificar con 23.Cxf5. Un espectacular remate se producía con 22.Dh5 (amenaza en f7 y clava el peón de h4) 22...Dxf1+! 23.Rxf1 Ah3+ 24.Rg1 Te1++ 22... hxg3 23.fxg3 Axg3! El avance del peón h negro debilitó g3. Lo que sigue culmina con ataque de mate o ventaja material. 24.hxg3 Txe3 25.Axe3 Dxg3+ 26.Rf1 Ah3+ 27.Re2 Ag4+ 28.Rd2 Axd1 29.Axd1 Cd5 30.Ta8+ Rh7 31.Te8 f5 32.Re2 Dh2+ 33.Rd3.... Si 33.Af2 Dh5+ y 34.Dxe8 33...Dxb2 y el blanco abandonó 0-1 KASPAROV COMENTA El Gran Maestro Garry Kasparov comenta para los lectores de Nuestro Círculo una brillante partida de Larsen. Karpov, A (2725) - Larsen, B (2585) 1.e4 e5 2.Cf3 Cf6 3.d4 Cxe4 4.Ad3 d5 5.Cxe5 Cd7 6.De2 Cxe5! (Novedad de Larsen) 7.Axe4 dxe4 8.Dxe4 Ae6 9.Dxe5 Dd7 10.0-0 0-0-0 11.Ae3…
11...Ab4 ¡La sorpresa! Esta brillante movida rehabilita la variante. 12.Cc3 ?! Buscando tablas por alfiles de distinto color, era mejor quizá 12.c3!? 12...f6 13.Dg3 Axc3 14.bxc3 h5 15.h4 g5! Larsen conduce muy bien la situación 16.f3 ... [16.hxg5? h4 17.Dh2 h3 18.g3 Ad5 -+ Dh2] 16...Tdg8 17.Tf2 Dc6 18.Ad2 g4! Otra sorpresa. 19.f4 Ac4 - + 20.d5?... 20....f5 daba mejores posibilidades. 20....Axd5 21.f5 Te8 22.a3 Te4 23.Te1 The8 24.Txe4 Txe4 25.Rh2 Dc5 26.Af4 Te1 27.Ad2 Ta1 28.De3 Dd6+ 29.Tf4 b6 30.c4 Axc4 31.Dd4 Dxd4 32.Txd4 Ab5 33.Ah6 Txa3 34.Ag7 Ad7 35.Tf4 Ta5 36.Axf6 Axf5 37.c3 Ae6 38.Rg3 Td5 39.Te4 Rd7 40.Ae5 Td2 41.Rf4 Txg2 42.Rg5 Tc2 43.Rxh5 g3 44.Axg3 Txc3 45.Ae5 Tc4 46.Te3 Ad5 47.Ta3 Re6 48.Ag3 Rf5 49.Rh6... Si 49.Txa7 entonces 49...Tc6! 49… a5 50.Rg7 Rg4 51.Rf6 a4 52.Te3 Af3 53.Ae1 Tc1 54.Te7 Rh3 55.Ad2 Tc4 56.Te3 Rg2 57.Ae1 Tc1 58.Ad2 Td1 59.Ac3 c5 60.Te7 b5 61.Ae5 a3 62.Th7 b4 63.h5 b3 64.h6 b2 65.Tg7+ Rf2 66.Ag3+ Re3 0-1 ¡Una partida memorable, una de las mejores en la carrera de Larsen!
NUESTRO CÍRCULO Director : Roberto Pagura ropagura@ciudad.com.ar (54 -11) 4958-5808 Buenos Aires, Argentina http://ar.groups.yahoo.com/group/nuestro_circulo/ dir: Victor Francia return to Index of Nuestro Círculo
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