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Nuestro Círculo Año 3 Nº 106 Semanario de Ajedrez 14 de agosto de 2004 LUIS R. PIAZZINI
…………………………………………….. Guimard, Carlos - Piazzini, Luis R. [A83] Campeonato Argentino,Necochea, 1938 1.d4 f5 2.e4… El gambito Staunton provoca un juego filoso que pretende castigar con prontitud la defensa holandesa planteada por las negras. Los antecedentes indican que éstas tienen recursos para neutralizar la acometida de las blancas y actuar de contragolpe. 2…fxe4 3.Cc3… También se practica 3.f3, en procura de actividad para las piezas. 3…Cf6 4.Ag5 Cc6 Esta jugada, variante Nimzovich, constituye un antídoto recomendable. 5.f3 e3 No da satisfacción a las pretensiones de las blancas. 6.d5 Ce5 7.Dd4 Cf7 8.Axe3 g6 9.Ac4 Ag7 10.Cge2 0-0 11.Cg3 Ce8 12.Dd2 Ced6 13.Ab3 b5 14.h4 a5 15.a3 a4 16.Aa2 b4 Los peones del flanco de dama se han movilizado agresivamente, no sólo para prohibir el enroque largo de las blancas, sino también para autorizar el juego del alfil dama por a6. 17.axb4 a3 18.Tb1 Ce5 19.bxa3 Txf3 20.Cf1 Txa3 21.Ab3 Df8 22.Dc1 Cg4 23.Cd1 Txe3+ ! Las huestes negras irrumpen sin dar cuartel. La precaria situación del rey blanco es aprovechada con brillantes movidas. 4.Cfxe3 Ac3+ Si se toma el alfil, basta 25…Df2+ y Cxe3+ 25.Re2 Aa6+ 26.Ac4 Cxc4 27.b5 Ad2 28.Tf1 Dxf1+ ! Piazzini arrasa con todo. Ha hecho un buen balance de los cambios que realiza. 29.Cxf1 Axc1 30.bxa6 Ah6 31.Tb4 Cge5 32.Tb8+ Rf7 33.Ta8 Cb6 34.Ta7 c6 y las blancas abandonan. No se justifica continuar con material de menos y peor situación. Capablanca, José – Piazzini, Luis R. [C70]Buenos Aires, 1911 1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5 a6 4.Aa4 b5 5.Ab3 Cf6 6.d3 d6 7.Cg5 d5 8.exd5 Ca5 9.Cc3 Cxb3 10.axb3 Ab7 11.0-0 Ae7 12.Te1 Cxd5 13.Txe5 Cxc3 14.bxc3 0-0 15.Cf3 Af6 16.Tc5 Ae7 17.Th5 f6 18.d4 De8 19.Th4 Dc6 20.Ab2 g5 21.Th3 g4 22.Tg3 h5 23.h3 Ad6 24.hxg4 Axg3 25.fxg3 hxg4 26.Ch4 De4 27.Rh2 Rf7 28.Dd2 Tae8 29.Tf1 Th8 30.c4 De3 31.Dxe3 Txe3 32.d5 Th7 33.Txf6+ Re8 34.Tf2 Txh4+ 35.gxh4 g3+ 36.Rg1 gxf2+ 37.Rxf2 Te4 38.g3 bxc4 39.Rf3 Axd5 0-1 Piazzini, Luis R. - Reshevsky, Samuel [D29] 1.d4 d5 2.c4 dxc4 3.Cf3 a6 4.e3 Cf6 5.Axc4 e6 6.0-0 c5 7.De2 b5 8.Ab3 Ab7 9.Td1 Dc7 10.Cc3 Cbd7 11.e4 cxd4 12.Cxd4 b4 13.e5 bxc3 14.exf6 0-0-0 15.Ae3 gxf6 16.Tac1 Tg8 17.g3 Ab4 18.a3 Aa5 19.Ac4 Rb8 20.Axa6 Ce5 21.bxc3 Txd4 22.cxd4 Cf3+ 23.Dxf3 Axf3 24.Txc7 Axc7 25.Tc1 Ab6 26.Af1 Td8 27.Ag2 Ae2 28.Tb1 Ra7 29.Tb4 Ra6 30.Af1 Axf1 31.Rxf1 Tc8 32.Re2 Tc3 33.a4 Ac7 34.Rd2 Ta3 35.Tc4 Ab6 36.Re2 Rb7 37.Rf3 h5 38.Rg2 Td3 39.Rf3 Ta3 40.Rg2 Td3 41.Rh3 e5 42.dxe5 Axe3 43.fxe3 fxe5 44.e4 Rb6 45.Rh4 Td4 46.Tc1 Txe4+ 47.Rxh5 Txa4 48.Te1 Ta2 49.h4 f6 50.Rg6 Tg2 51.Te3 Rc5 52.Rxf6 Rd4 53.Txe5 Txg3 54.h5 Tf3+ 55.Tf5 Th3 56.Rg6 Re4 57.Tg5 Ta3 58.h6 Ta6+ 59.Rh5 Ta7 60.Tg8 Re5 61.Rg6 Ta6+ 62.Rg5 Ta7 63.Te8+ Rd5 64.Rg6 Ta6+ 65.Rg7 Ta7+ 66.Rg8 Ta1 67.h7 Tg1+ 68.Rf7 Tf1+ 69.Re7 1-0 EL RINCÓN DEL AGUAFIESTAS 57
El fuerte maestro Fide, Jorge Sosa, paraguayo, demostrando el gran prestigio adquirido por Nuestro Círculo en el exterior, nos ha hecho llegar una doble perla fenomenal que el Aguafiestas no puede más vivir si no se la comunica a los amables y pacientes lectores. Las blancas juegan 1.f6 y les dejamos un tiempito para encontrar la refutación. Pensar…....pensar….....ya está, gracias 1...e2!! y le dejamos la palabra al maestro Frank Lohéac-Ammoun "soberbio sacrificio de dama 2.fxe7, Ad4+ ganando contra cualquier réplica blanca 3.Tf2 e1=D++ o 3.Rh1 exf1=D++.El rechazo no consigue salvar la posición, dado que las negras también de 2.Te1 Dc5+ 3.Rh1 Df2 4.Da5 Df1+ 5. Txf1 exf1=D++" ¿No es una contra-combinación espectacular? Así lo entendió el conductor de las blancas Jonasson-Angantysson, Reykjavik,l984, quien abandonó inmediatamente. También el Aguafiestas quedó encantado hasta que el nuevo aprendiz de Aguafiestas, el maestro Sosa, le dice "pero si ganan las blancas"(!!??). ¿Imposible? No, ya que en el momento del abandono las blancas podrían haber jugado ................ pensar mucho....... pensar mucho…................................. ya está 3.Ce3!!! AxC+ 4.Rh1!!! y la dama evita el mate por coronación 4....exTf1+ 5. DxD ganando el final. ¡Ya no se puede creer en nada!... Error en A.F. Nº 56 En el diagrama del número anterior ubicamos la Dama negra en la casilla e7 en lugar de la casilla d7 como correspondía. Pedimos disculpas por nuestro error. CAMPEONES MUNDIALES Cuando empezó la segunda guerra mundial (1939-1945), vivían tres ex campeones mundiales de ajedrez: Lasker, Capablanca y Euwe. El gran Alekhine había pertenecido a este distinguido grupo durante el período 1935-37. Con su triunfo en el segundo match con Euwe abandonó esa categoría, para mantener el título hasta su muerte, en marzo de 1946. De esos cuatro grandes maestros queda ahora (1965) uno sólo, el holandés Euwe, que acaba de visitar nuestro país. Por uno de esos azares que a menudo determinan un vuelco en la vida de un hombre, Euwe se cruzó en mi camino antes que yo llegase a conocer a sus tres grandes rivales. El primer gran torneo posterior a la guerra del 14 se jugó en Gotenburgo, en 1920. Uno de los clubes de ajedrez más antiguos del mundo, el "Göteborgs Schacksällskap", invitó a un gran número de maestros internacionales, y casi todos ellos aceptaron. La Federación Sueca, dirigida por el famoso Ludwig Collijn, prestó su máxima cooperación, y el torneo fue un gran acontecimiento. Los jugadores fueron divididos en tres grupos. Tomaron parte en el grupo "A" los maestros más fuertes: Reti, Rubinstein, Bogoljuboff, Nimzowitsch, Spielmann, Maroczy y Tarrasch. En el grupo "B" figuraban varios participantes destinados a un brillante porvenir ajedrecístico: Grünfeld, Sämisch, Johner, y Euwe. Yo contaba por entonces doce años, y vivía en un pueblo cercano a Gotemburgo. Jugaba de cuando en cuando al ajedrez con un muchacho cuyo padre era un aficionado muy fuerte y, además, amigo personal de varios de los maestros mencionados. Su hijo hablaba tanto del juego maravilloso de Bogoljuboff y Rubinstein, que me decidí a comprobarlo personalmente. Todavía recuerdo con qué profunda emoción hice mi entrada en el mundo ajedrecístico. Me quedé largo rato ante la mesa de cada uno de los grandes maestros, tratando de adivinar sus próximas jugadas. Spielmann y Nimzowitsch, no repuestos aún de las penurias de la guerra, mostrábanse muy nerviosos, mientras el viejo Tarrasch bebía su inevitable chocolate, y Rubinstein y Maroczy, el veterano húngaro, desplegaban su inconmovible serenidad. El grupo "B" jugaba en otra sala. Considerando a estos maestros como seres humanos muy inferiores a los ya mencionados, los honré con mi visita únicamente después de haber agotado toda mi paciencia frente a los "astros". Tengo un vago recuerdo de un muchacho de elevada estatura y maneras cultivadas, que ya se había ganado la simpatía de mis compatriotas. Era Euwe. Tenía 19 años, y empató el segundo puesto, delante de muchos maestros conocidos. Ocho años después ví a Euwe por segunda vez, en el Congreso de la FIDE, en La Haya. El holandés era entonces un jugador de fama mundial, y representaba a su país en el torneo individual. En ausencia de los profesionales, Euwe era el favorito de la prueba, aunque fue derrotado por el gran problemista y brillante jugador David Pzepiorka, fallecido durante la guerra en trágicas circunstancias. Jugué por primera vez con Euwe en el torneo de Zurich de 1934, que también significó mi primer encuentro con Lasker. Después de muchos años de inactividad, el viejo león había vuelto a la lucha. El vencedor de tantos torneos y tantos matches trató lo imposible: vencer a la vida misma. Con sus 66 años, su falta de práctica y de conocimientos de la teoría moderna, ¿qué podía hacer contra un Alekhine, flamante campeón, contra Euwe, maestro de la lógica, o contra Flohr, maravilla de técnica y precisión?. A pesar de todo, hizo bastante. En la primera ronda venció a Euwe, en una partida inolvidable, coronada con un magnífico sacrificio de dama. Sufrió su primera derrota cuatro días después, cuando logré quebrar su resistencia en un final de torres, después de ganar un peón en el medio juego. Esa misma tarde, Euwe venció a Alekhine. Ya avanzado el certamen, hice tablas con Euwe en una lucha incolora, y perdí un final larguísimo con Alekhine, quien jugó con extraordinaria precisión. Durante la segunda parte, Alekhine ganó casi todas las partidas y se aseguró el primer premio con un punto de ventaja sobre Euwe y Flohr. Lasker entró quinto; en el medio juego y en los finales era el gran táctico de siempre; pero fue superado varias veces en la apertura. Me hice muy amigo de Lasker. Algunas veces jugué al "bridge" con Alekhine y Bogoljuboff. También en "bridge" era Lasker un experto, a pesar de haber aprendido el juego tardíamente. Alekhine, por el contrario, era un jugador muy mediocre, y Bogoljuboff aún más flojo. De cuando en cuando, Lasker me relataba cosas interesantes de sus grandes adversarios de los viejos tiempos. Sentía gran admiración por Steinitz, y alta opinión de Pillsbury y Rubinstein, mientras que consideraba el valor de Tarrasch muy sobreestimado por los ajedrecistas, aún en la mejor época del famoso doctor de Nuremberg. Muchas veces me asombró la acertada opinión de Lasker sobre los maestros jóvenes, a quienes apenas conocía. Poseía una capacidad extraordinaria para sorprender los puntos fuertes y débiles de un hombre, y ése fué, sin duda, uno de los secretos de sus grandes triunfos. Lasker poseía, además, un gran encanto personal, y era capaz de tratar cualquier tema en forma interesante, sin pretender un papel dominante en la conversación. Especialmente durante sus últimos años como jugador activo, sabía ganarse la simpatía del público, de los maestros y aficionados. Hasta Alekhine, el hombre frío y egoísta por excelencia, trató siempre a Lasker con mucha deferencia, y habló en su honor en la distribución de premios de Zurich. El torneo de Moscú de 1935 fue el último gran triunfo de Lasker. Jugó allí 19 partidas sin perder ninguna, performance casi increíble, si se tiene en cuenta la fuerza de sus adversarios: Capablanca, Botwinnik, Flohr y Spielmann, entre otros. Experimentó, además, la inmensa satisfacción de vencer a Capablanca en una lucha emocionante. El gran cubano se levantó, después de realizar una maniobra algo arriesgada, y me dijo: "Creo que estoy perdido". Y tenía razón: perdió... cuatro horas después. Vi por primera vez a Capablanca en Leningrado, algunos días antes del comienzo del torneo. El cubano cometió el error de ofrecer una exhibición contra 30 jugadores muy fuertes, tarea tan difícil como ingrata. Tres días después perdió en la primera ronda de Moscú contra el maestro ruso Ryumin. Yo mismo, después de largo viaje Estocolmo-Moscú, jugué resfriado, y perdí toda chance por una serie de derrotas en la primera parte del certamen. Empaté con Lasker y con Capablanca. Mi partida con el cubano fue notable. Elegí una variante que Lasker había practicado sin buen éxito en el match con Capablanca, y logré una posición muy favorable, con ataque directo contra el flanco rey de mi adversario. Inicié una combinación que me pareció ganadora, pero Capablanca encontró una ingeniosa defensa y la lucha terminó empatada. La revista rusa "64" publicó la partida con comentarios de mi adversario. Según éstos, el juego había sido tan interesante como correcto, y ambos maestros se habían desempeñado con gran precisión. Una semana después di una exhibición en Leningrado y regresé al hotel muy fatigado. De pronto, se me ocurrió una idea: ¿por qué no había jugado la dama a 5 rey, contra Capablanca, en la jugada 23, en vez de hacerlo en la 24?... Dejé el lecho y me dediqué a estudiar la variante sobre el tablero. Era verdad: ¡podía y debía haber ganado!. Un año después le mostré la variante a Capablanca, quien me dió la razón. El cubano era genial. Se ha hablado y escrito muchísimo sobre el escaso interés que Capablanca sentía por el ajedrez. Sin embargo, lo he visto analizar una noche entera con Lasker. No tenía la pasión ajedrecística de Alekhine, pero en el fondo le gustaba mucho. El cubano poseía un gran talento natural para todos los juegos: era un excelente bridgista y un formidable jugador de tute. ¡Hasta en las carreras de trote, en Moscú, sabía acertar varios ganadores!... En Moscú vi a Lasker por última vez. Un poco triste después de mi fracaso, fui invitado por el viejo maestro a comer con él y con Capablanca. "¡No desespere! -me dijo- Usted tiene el estilo más difícil y más bonito de todos los maestros jóvenes. Va a tener grandes triunfos". Esas palabras suyas valían para mí mucho más que un premio. Durante los años siguientes jugué con Capablanca en Margate 1936, y dos veces en Buenos Aires 1939; con Euwe, en Estocolmo 1937, y siete veces con Alekhine, en diferentes torneos. Perdí la partida con Euwe, y empaté todas las demás. Creo que soy el único jugador que empató siete veces seguidas con Alekhine. En efecto, yo debí ganarle por lo menos una partida, y Alekhine otra. En Dresde 1936, suspendí una posición completamente perdida para mí. Alekhine me dedicó varios elogios, afirmó que yo había tenido mala suerte ( ! ), y festejó su triunfo, que parecía un hecho, con una botella de buen vino del Rin. Entretanto, yo analicé la posición y encontré una variante, no salvadora, pero de ciertas posibilidades prácticas. Reanudada la lucha, Alekhine cayó en una celada, y me salvé. Entonces no me hizo elogio alguno. "La próxima vez no terminará empatado nuestro encuentro", me dijo con voz colérica y amenazante. Casi tuvo razón, porque en Kemeri 1937 le tocó a él estar claramente perdido, y yo no supe ganar. Alekhine tenía un amor propio exacerbado. Se enojaba siempre cuando perdía, no sólo en ajedrez, sino en bridge y hasta en el ping-pong de mesa. Cierta vez, después de perder con Flohr en este inocente deporte, tomó la pelota y la pisoteó. Amaba entrañablemente al ajedrez. Muchas veces se interesaba en las partidas de aficionados muy flojos, y estaba siempre dispuesto a analizar y discutir problemas de aperturas. No necesito agregar mucho sobre Euwe. Todos le conocimos como un caballero del ajedrez y un verdadero orgullo para su patria. Es, quizá, el carácter menos violento y más armonioso de los "cuatro grandes". (Nota extraída de Inforchess Magazine) PARTIDAS AMENAS COMENTADAS 51 Grosar, A (2495) [B22] Hellsten, J (2485) El Error Peón Rey Defensa Siciliana Variante Alapin Grosar pertenece a Eslovenia y Hellsten es sueco. Ambos son maestros internacionales 1.e4 c5 2.Cf3 e6 3.c3 Cf6 [Otra interesante es 3...d5!? ] 4.e5 Cd5 5.Ac4 d6 6.d4 cxd4 7.cxd4 Cc6 8.0-0 Ae7 9.De2 0-0 10.Cc3 Esta es considerada floja por algunos jugadores porque dejará finalmente el peón c aislado. Otras son Ca3, a3 , Te1 ó De4!? 10...Cxc3 11.bxc3 dxe5 Es interesante también [11...b6 12.Ad3 Ab7 13.exd6 (Aparentemente mejor es 13.De4 g6 14.Ah6 Te8 15.Tad1 Ca5 16.Df4 Axf3 17.Dxf3 con ataque) 13...Dxd6 (13...Axd6 14.Cg5 g6 15.Dg4!) 14.Cg5 Axg5 15.Axg5 Ce7 16.Dg4 Cg6 17.h4 f5 18.Dh3 h6 19.Ad2 Tac8 20.Tac1 con igualdad Sveshnikov-Krogius Sochi 1976. ]
12.dxe5 b6 [12...Dc7 13.De4 (13.Ad3 Td8 14.Te1 (14.De4 g6 15.Te1 b6 16.Af1 Ab7 17.Df4 Td5 18.Dg3 Af8 19.Af4 Ag7 20.h4 h5 Dolmatov-Kozak Campeonato de Rusia del mismo año Tablas en 61) 14...Ad7 15.Ag5 h6 (15...Ae8) 16.Axh6 gxh6 17.De4 f5 18.exf6 Axf6 19.Dh7+ Rf8 20.Te4 Rausis-Piesina Riga 1995. El comentarista da como mejor las blancas pero como no me convencía busqué esta partida y en realidad el negro pierde por un error posterior 20...Ag7 21.g3 e5? 22.Ac4 y ganan. Era mejor Ce7 y quizás mejor las negras; 13...Ad7 14.Te1 (14.Ad3 g6 15.Ah6 Tfd8 16.Tfe1 Ae8 17.Tad1 Td5 18.c4 Tc5 19.Df4 Td8 20.Ag5 Manca-Kozul Reggio Emilia 1993 1-0 (40)) 14...Tac8 15.Ag5 (15.Ad3) 15...Cxe5 16.Axe7 Cxf3+ 17.gxf3 (17.Dxf3 Ac6) 17...Dxc4 18.Axf8 Dxe4 19.fxe4 Rxf8 Sveshnikov-Cvitan Tillburg 19931/2 (39)]13.De4 Ab7 14.Ad3 g6 15.Ah6 Te8 16.Tad1 Dc7 17.Df4 Tad8 18.h4! Consecuente con el ataque blanco. En esta posición se habían jugado también [18.Tfe1; 18.Ae4; A 18.Cg5 se contesta con 18...Cxe5!?] En la partida Braun-Schurade 26 Campeonato de Alemania Oriental, el mismo Braun califica a h4 como dudosa y sugiere Ag5 18...Td5 19.Ae4! Impide que las Negras se doblen sobre la columna d. SI [19.Tfe1 Ted8! Con chances parejas] 19...Tc5 [19...Txd1 20.Txd1 Td8 21.Txd8+ Dxd8 22.h5 mejor las blancas] 20.Tfe1 [20.h5 Aa6 21.Tfe1 Cxe5] 20...Aa8? Pérdida de tiempo . Con la misma idea Aa6 era mejor [20...Cxe5? 21.Axb7; 20...Af8 21.Axf8 Txf8 22.Dh6; 20...Txc3 continúa el ataque con Cg5; También se indicaba 20...Tc4!? clavando el alfil] 21.h5 Txc3 [aquí también 21...Tc4 pero puede seguir 22.hxg6 hxg6 23.Dg3!] 22.Cg5 Axg5 Parece que hay que entregar el valioso alfil de casillas negras dejando una gran debilidad en el enroque.Las Blancas están mejor [Tampoco 22...Af8 23.Axf8 Txf8 24.hxg6 hxg6 (24...fxg6 25.Dxf8+ Rxf8 26.Cxe6+) 25.Dh4+-; Estuve viendo 22...f5 23.Cxe6 Dc8 pero después de 24.hxg6 hxg6 25.Axf5! no hay defensa] 23.Axg5 Ce7 24.Df6? El blanco ha llevado el ataque en forma impecable pero ahora equivoca el camino. Ganaba [24.hxg6 fxg6 (24...Cxg6 25.Df6+-; 24...hxg6 25.Af6) 25.Axa8 Txa8 26.Df6 Cf5 (Es similar 26...Cc6 ) 27.Dxe6+ Df7 28.Dxf7+ Rxf7 29.e6+ ganando] 24...Axe4 25.Txe4 Cf5 26.g4? La delicada posición del Rey Negro otorgaba ventaja a las blancas. La del texto parece la jugada que define. Sin embargo permite igualar. Era mejor h6 26...Tf3? Se igualaba con [26...Tg3+!! 27.fxg3 Dc5+ 28.Rg2 (28.Ae3 Cxe3 29.Tdd4 Dc1+ 30.Rf2 Cd5 Con partida incierta por la desguarnecida posición del Rey blanco.) 28...Dc2+ 29.Td2 (29.Rh3 Dxd1) 29...Dxe4+ 30.Rh3 Y el negro tiene por lo menos Tablas] 27.h6?? Error supongo que atribuido a apuro de tiempo. Parece fuerte pero lleva a una posición perdida. El comentarista recomienda [27.Tf4!? Txf4 (27...Dc3 28.gxf5 Txf4 29.h6 Y Mate ) 28.Axf4 Pero aquí hay que ver Dc4!? y el juego es incierto; Mejor parece 27.Tc1 Db7 28.h6!? Dxe4 29.gxf5 Dg4+ 30.Rf1 Dh3+ (30...Txf2+ lleva a lo mismo) 31.Re2 Txf2+ 32.Rxf2 Y el Rey escapa a los jaques refugiándose en el flanco Dama] 27...Dc2! (ganan las negras) 28.Td2 Db1+ Jaque intermedio que obliga al Rey a ir a g2. Si [28...Dxe4 29.gxf5 Dg4+ 30.Rf1 Dh3+ 31.Re2 Txf2+ 32.Rxf2 con posición ganadora] 29.Rg2 Igualmente [29.Rh2 Th3+ y mate] 29...Dxe4 30.Td8 Dxg4+? Había mate comenzando con Th3+d 31.Rf1 Cg3+ 32.Re1 Te3+ 33.Rd2 Ce4+ Increíble partida. Las blancas abandonan porque pierden la Dama. Sin embargo,era mejor [33...De2+ con mate en pocas.] 0-1
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