|
|||||||||
|
|
|||||||||
|
Chessville
Advertise to Single insert:
|
Nuestro Círculo Año 3 Nº 108 Semanario de Ajedrez 28 de agosto de 2004
1842-1888 Johanes Hermann Zukertort, nacido el 7 de septiembre de 1842, fue uno de los mejores jugadores de todos los tiempos. Lástima que los primeros años de su vida resulten un completo misterio, ya que sólo se conoce la información que ha legado el propio maestro y ésta tiene visos de haber sido inventada, por lo menos en parte, por el mismo jugador. Él sostenía que había nacido en Lublin, de padre prusiano y madre polaca, la cual era nada más y nada menos que la baronesa Krzyzanovska. De hecho este nombre parece fantástico; resulta difícil aceptar que su padre, apellidándose Zukertort, no fuera judío. Afirmaba también que había estudiado química en Heilderberg y fisiología en Berlín, para obtener después el doctorado en medicina en la Universidad de Breslau. Su versatilidad fue impresionante. Dominaba nueve idiomas, el hebreo entre ellos, y tenía nociones de algunos más. Luchó en el ejército prusiano contra Austria, Dinamarca y Francia y en cierta ocasión se lo abandonó, dándosele por muerto, en el campo de batalla. También afirmaba haber sido crítico musical y editor de un periódico político, asi como haber pertenecido a la redacción del Allgemeine Zeitung de Bismarck. Según él, su memoria era tan colosal que nunca olvidaba las partidas jugadas y dominaba por entero la técnica de la esgrima. De lo que sí tenemos pruebas es de que fue un extraordinario jugador de partidas a ciegas (llegó a disputar quince al mismo tiempo) y de que en el campo del ajedrez fue uno de los mejores mundiales de su tiempo. Su carrera ajedrecística dio comienzo al batir a Anderssen en 1871 en Alemania por +5 -2, tomándose desquite de la derrota que había sufrido en 1868 (+3-8=1). A raíz de su victoria sobre Anderssen se le invitó a participar en un torneo desarrollado en Londres en 1872, en el que ocupó el tercer lugar detrás de Steinitz y Blackburne. Poco después se enfrentó Steinitz en un encuentro del que salió derrotado por +1-7=4. No creemos probable que estuviera en juego el título de campeón mundial ya que no se hizo ninguna mención de ello en la época y los premios eran reducidos: 20 libras para el ganador y 10 para el perdedor. A pesar de su estrepitosa derrota, Zukertort decidió permanecer en Londres nacionalizándose inglés en 1878. Su carrera siguió entonces una curva ascendente. Ocupó la segunda posición en Londres 1876, y la primera en un pequeño torneo jugado en Colonia en 1877, y compartió el primer puesto en el torneo de Leipzig de aquel mismo año. En el gran torneo de París de 1878 compartió el triunfo con Winawer al que derrotó en el desempate. En 1880 venció en Londres en un encuentro a Rosenthal por +7-1=11 y al año siguiente fue segundo, detrás de Blackburne, en Berlín, que le sacó tres puntos de ventaja. Dentro del mismo año se desquitó al derrotarlo en un encuentro por +7-2=5. En el torneo de Viena de 1882 defraudó ligeramente, ya que no hizo más que compartir con Mackenzie el cuarto puesto, detrás de Steinitz, Winawer y Mason, pero en 1883 alcanzó la cima de su carrera al hacerse con el triunfo en el torneo de Londres sacando tres puntos de ventaja a Steinitz y 5,5 a Blackburne. Para comprender la exacta naturaleza de su hazaña sólo hay que decir que tenía asegurada la primera posición cuando todavía faltaban dos semanas para finalizar el torneo. Pero su salud había empezado a deteriorarse y para terminar el torneo tuvo que ingerir estimulantes, lo que no le salvó, sin embargo, de perder sus tres últimas partidas. De hecho su salud comenzaba a resentirse con sus continuados esfuerzos por superar a su rival Steinitz. Pese a los consejos de los médicos se negó a abandonar el ajedrez competitivo y en 1886 se enfrentó a Steinitz en Estados Unidos por el título mundial cayendo derrotado por +5-10=5, después de lo cual regresó a Inglaterra convertido en una piltrafa. Ello se reflejó claramente en sus resultados posteriores: séptimo en Londres 1886 y tercero en un torneo de segunda disputado en Nottingham 1886. Todavía más desastrosos fueron sus resultados en 1887: décimoquinto en Francfort y cuarto en Londres siendo derrotado por Blackburne en un encuentro por +1-5=8. En 1888 fue séptimo en Londres. Zukertort falleció el 20 de junio de 1888 a causa de una hemorragia cerebral que le sobrevino poco después de disputar una partida en el Simpson’s Divan. A pesar de la interrupción de su carrera a los 45 años, antes de su definitiva culminación, Zukertort es reconocido como uno de los inmortales del ajedrez. En sus partidas aparece una especie de resplandor contenido que ningún otro jugador logró poseer. A continuación, dos de sus partidas donde se refleja el talento del autor : Zukertort, J - Blackburne, J 1.c4 e6 2.e3 Cf6 3.Cf3 b6 4.Ae2 Ab7 5.0-0 d5 6.d4 Ad6 7.Cc3 0-0 8.b3 Cbd7 9.Ab2 De7 10.Cb5 Ce4 11.Cxd6 cxd6 12.Cd2 Cdf6 13.f3 Cxd2 14.Dxd2 dxc4 15.Axc4 d5 16.Ad3 Tfc8 17.Tae1 Tc7 18.e4 Tac8 19.e5 Ce8 20.f4 g6 21.Te3 f5 22.exf6 Cxf6 23.f5 Ce4 24.Axe4 dxe4 25.fxg6 Tc2 26.gxh7+ Rh8 27.d5+ e5 28.Db4 T8c5 29.Tf8+ Rxh7 30.Dxe4+ Rg7 31.Axe5+ Rxf8 32.Ag7+ Rg8 33.Dxe7 1-0 Zukertort, J - Steinitz, W 1.d4 d5 2.c4 e6 3.Cc3 Cf6 4.Af4 c5 5.e3 cxd4 6.exd4 dxc4 7.Axc4 Cc6 8.Cf3 Ae7 9.0-0 0-0 10.Te1 Ad7 11.De2 Da5 12.Cb5 a6 13.Ac7 b6 14.Cc3 Tfc8 15.Af4 b5 16.Ab3 Db6 17.Ted1 Ca5 18.Ac2 Cc4 19.Ad3 Cd6 20.Ce5 Ae8 21.Ag5 Dd8 22.Df3 Ta7 23.Dh3 h6 24.Ae3 Tac7 25.d5 b4 26.Ce2 Cxd5 27.Axa6 Ta8 28.Ad3 Af6 29.Ad4 Cb5 30.Cf3 Cxd4 31.Cfxd4 Ta5 32.Df3 Aa4 33.Te1 Ce7 34.De4 g6 35.b3 Ae8 36.Ac4 Cf5 37.Cxe6 fxe6 38.Axe6+ Rg7 39.Tad1 De7 40.Cf4 Te5 41.Db1 Txe1+ 42.Txe1 Ac3 43.Cd5 Dc5 44.Cxc7 Dxc7 45.Td1 Cd4 46.Ac4 Ac6 47.Dd3 Aa8 48.De3 Dd6 49.a3 Ac6 50.axb4 Df6 51.Rf1 Cb5 52.De6 Dxe6 53.Axe6 Axb4 54.Ad7 Cc3 55.Td4 Axd7 56.Txd7+ Rf6 57.Td4 Ae7 58.b4 Re5 59.Tc4 Cb5 60.Tc6 Ad6 61.Tb6 Cd4 62.Tb7 g5 63.b5 Rd5 64.b6 Rc6 65.Th7 Rxb6 66.Txh6 Rc7 67.h4 gxh4 68.Txh4 Cf5 69.Th7+ Rd8 70.g4 Ce7 71.Rg2 Re8 72.Rf3 Ac5 73.Th5 Ad4 74.Rg3 Rf7 75.f4 Ac3 76.Tb5 Ae1+ 77.Rf3 Ac3 78.g5 Aa1 79.Rg4 Ac3 80.f5 Ad4 81.Tb7 Ac3 82.Rh5 Ad4 83.Rh6 Ag7+ 84.Rh7 Ae5 85.g6+ Rf8 86.Txe7 1-0 EL RINCÓN DEL AGUAFIESTAS 59 Por Leonardo Lipiniks Hasenfuss Por razones obvias estoy estudiando finales y me encuentro con la siguiente posición en el tomo II- Reyes y piezas sin peones, de la monumental obra sobre finales del famoso ajedrecista español Dr. R. Rey Ardid.
Juegan las blancas y ganan (uno de los escasos ejemplos de torres entrelazadas pero perdedoras contra la dama) No hay tanta maldad en el Aguafiestas como se supone. En este caso se trata de lo que creo un error, muy instructivo por cierto, que no quiero pasar por alto a pesar de la gran admiración que siento por la obra de ese importante maestro. Comenta Rey Ardid: "1.De7+ (si De4+ Rg7+ 2.Rg5 Te5+ ,Si 1. Dg5? Te6. Y si 1.Rg5+ Rg8 2.Dg4 Tf8! 3. De6+ Tf7 4.Rg6 Thh7 con tablas en los tres casos) 1...Rg8+ 2.Rg5! (si 2.Rg6? Tc6+ y tablas) 2...Ta8 (y si 2...Tc1 3.De3+ Rg7 4.De5+ Rg8 (si 4...Rh7 5.Dh2+ Rg8 6.Da2+ etc) 5.Db8+ Rh7 6.Dh2+ Rg7 ó Rf8 8.Db2+ ó Da3+ y gana) 3.De6+ Rg7 4.Df6+ Rg8 5.Rg6 Th7 6.De6+ Rf8 ( Si 6...Rh8 7.De5+ etc. 7.Df5+ (también se gana con 7 Rxh7) 7...Rg8 8.Dd5+ y gana Aguafiestas ha reproducido todas las variantes también para mostrar la seriedad con que Rey Ardid ha presentado todos sus trabajos pero ve que una variante no ha sido dada por el autor lo que de inmediato activa su olfato de sabueso(por no decir perro). Será cierto eso de que 7 Rx h7 también gana? De ser así porqué jugó 6...Rf8 el negro?. Veamos… 7.Rxh7 Th7+ 8.Rh8 Th7+ y tablas. si 8.Rh6 Th7+ 9.Rg6 Th6+ y tablas. si 8.Rg5 Tg7+ 9.Rg5 Tg7+ 10.Rf5 Tf7+ y así "in aeternum" hasta que el Rey blanco pase a la columna e y entonces se clava la dama mediante Te7, ergo tablas. El lance de las negras me parece muy interesante, lástima que no alcanza para salvar la partida. A mi edad me he puesto a estudiar finales a fondo para, cuando madure, no cometer las fallas garrafales que todavía cometo en la terminación de las partidas. ¡Háganlo ustedes también que todavía tienen mucho más tiempo que yo por delante!. ¡¡Hasta la vuelta con la cola entre las patas!! DE MI PROPIA COSECHA 2 Sacrificio en f6 El llamado "defensor natural del enroque": aquel caballo que se instala en f6 permite, cuando no está bien acompañado, motivos tácticos que pueden llegar a ser aprovechados por el bando atacante. Los ejemplos con este tema son muchos y variados en las antologías de las mejores partidas de muchos jugadores. Nosotros aportamos esta bonita partida que se jugó en el Campeonato Argentino por equipos (Chapadmalal 1985) donde representé a la Federación Metropolitana que se consagró Campeona Argentina. Blancas: Aguila, Gustavo
(Federación Metropolitana) 1.d4 Cf6 2.c4 e6 3.Cf3 b6 4.Cc3 Ab7 5.Ag5 Ab4 La alternativa era Ae7 con una lucha estratégica similar a posiciones derivadas de la Variante Tartakower de la Defensa Ortodoxa. La elegida por la excampeona argentina y representante olímpica produce una lucha rica en posibilidades tácticas. Este tipo de posición estaba de moda por aquellos años, Kasparov había logrado resonantes éxitos, entre ellos frente al holandés Ian Timan en un recordado match. Yo le había prestado bastante atención a la línea y me gustaba jugarla con ambos colores. 6.e3 h6 7.Ah4 0-0 Un error conceptual importante, con el A en b4, corresponde el plan g5,Ce4 y luego 0-0-0. 8.Ad3 Axc3 9.bxc3 d6 10.0-0 Cbd7 11.Cd2 ! Jugada clave en la lucha por la importante casilla e4, asimismo deja el camino al peón "f", las negras pronto extrañarán su alfil negro en e7. 11...De7 12.f 4 e5 13.fxe5 dxe5 14.d5 Dc5? Se deja al flanco rey desprotegido, igualmente se avecinaba Ce4 con mucho ataque. 15.De2 Tfe8 16.Axf6 Cxf6 17.Txf6 !
Con el típico sacrificio comienza el ataque sobre el rey rival. 17...gxf6 18.Ce4 De7 19.Tf1 f5 20.Txf5 Ac8 21.Cf6 j. Rg7 22.Dg4 j. Rh8 23.Dh4 Rg7 24.Tg5 j. El "toque" final, el mate es inevitable 24...hxg5 25.Dh7 j. (1-0) a 25...Rf6 26.Dh6 mate. Jaque mate a pesar de las dos torres de menos. Esta partida agradó mucho al desaparecido maestro y periodista Luciano Cámara, quien la publicó en el diario porteño en el que trabajaba. EL AJEDREZ Y EL PREMIO NOBEL DE ECONOMIA Cuando los grandes titulares de los principales diarios anunciaron el 12 de octubre de 1994 que dos científicos norteamericanos y uno alemán compartieron el Premio Nóbel de Economía por un trabajo basado en el ajedrez, muchos fueron los sorprendidos. Esta relación entre el proceso de toma de decisiones en economía y en el juego, hizo que nuestro juego disfrutara de una significación inesperada. Saber decidir mediante un proceso organizado los factores determinantes de la economía y del éxito de las empresas parece ahora ser un bien. Quienes miran los procesos del ajedrecista desde adentro o desde afuera, se dan cuenta de que, sin entrar en la obsesión deportiva, el ajedrez es un paradigma de una búsqueda científica de gran valor: las estrategias de interacción y el manejo de variables por la opción mejor. Nuestro juego participa, no de ahora, en estas hipótesis de estudio científico de las cuales somos, a veces, los convidados de piedra. John Harsanyi, Reinhard Seiten y John Nash recibieron el Premio Nobel de Economía 1994 por haber elaborado una teoría que sirve para explicar el funcionamiento de las relaciones entre empresas competidoras. Basándose en la Teoría de los juegos sociales, que no dependen de decisiones sentimentales, si no más bien racionales, Nash propuso lo que se llama la "fórmula de equilibrio Nash" que en la teoría económica hace depender de la información que se recibe del oponente, el posicionamiento para la competencia y la decisión sobre estrategias de acción. Selten y Harsanyi, por su parte, adecuaron las fórmulas hacia una mayor adaptación a la realidad del mercado. ¿Qué es la teoría del juego?. Desde el punto de vista económico-matemático, se trata de cualquier situación interactiva en la que una o más personas comparten el control de un grupo de variables y en la que cada uno debe alcanzar decisiones en relación a las actividades o posiciones del conjunto. El éxito de cada individuo está determinado, no sólo por la acción propia, sino por la del grupo. Se trata de establecer una ganancia para determinar el valor de lo realizado. Y ésta se mide matemáticamente para analizar el comportamiento en las decisiones y optimizarlo. Se asume que el resultado debe ser una magnitud verificable (en dinero, gozo u honores) y el juego se resuelve cuando uno gana. O, aunque parezca obvio, no pierde. El juego cumple su objetivo si los planes desarrollados (o los movimientos) conforman una estrategia razonable en pos de los fines fijados por un reglamento u otras normas convenidas. Un factor decisivo para ello, es la información que uno de los que juegan tiene sobre los movimientos del otro. Los juegos llamados de información perfecta (las damas, el ajedrez, el ta-te-ti) se diferencian de los demás en que en cada situación el jugador tiene, para decidir, toda la información de los movimientos pasados y de los que en hipótesis dispone su oponente. La victoria, o la posición óptima, debe ser claramente conocida, lo que se define con la expresión de "juegos de suma cero" y que deben ser finitos. El ajedrez lo es, ya que se sabe que su cantidad de posibilidades distintas es un número enorme pero capaz de ser conocido perfectamente (en el ajedrez, para una partida de sólo 40 movidas, existen 25x10 a la 115 posibilidades diferentes de realizarla). La toma de decisión, considerando los movimientos del oponente en un equilibrio definido, es parte del estudio y también del claro aprendizaje que existe en el juego del ajedrez. Los estudios precursores de von Neumann permitieron dar fórmulas matemáticas vinculadas al juego. Así, quienes conocen algo de la teoría del juego, esgrimirían fundadas y numerosas razones de beneplácito por estas causales del premio Nobel. Es aplicar el juego, un modelo comparativo y anticipador, para llevar su experiencia a la toma de decisión en campos similares de comportamiento. El juego, despreciado en buena parte de nuestra sociedad "seria", a consecuencia de una equivocada educación, tiene el altísimo valor de enseñar, de mostrar los caminos. Leemos que Platón, en "Las Leyes", devela el misterioso significado. El juego, dice, depende del respeto de leyes, preceptos y conductas que sólo su efectivo cumplimiento en sociedad permiten jugarlo. Compara esto a la educación del ciudadano para que éste, cumpliendo estas normas aprendidas jugando, las transfiera a su comportamiento político. Cuando habla del valor del juego (" el juego de los niños es el factor determinante en la formación del perfecto ciudadano") busca proponer modelos desde la infancia para el ejercicio responsable de la adultez. "Un buen arquitecto, es preciso que se entretenga desde los primeros años en construir pequeños castillos" o "es necesario que los infantes se ejerciten, jugando, en los pequeños cálculos, repartir manzanas equitativamente ..., estos pasatiempos los obligarán a recurrir a la ciencia de los números y en lo sucesivo podrán dividir un campo, ordenar un ejército o administrar bien sus negocios". La idea es, entonces, obtener modelos de comportamientos progresivamente complejos desde la infancia. Los modelos económicos son efectivamente problemas de intrincada solución. Las variables que "entran en juego" preocupan a todas las comunidades en todo el mundo. Decidir óptimamente sobre ellas es el motivo. Que los investigadores hayan concluído que el ajedrez les dio la posibilidad de encarar y aplicar a la economía un sistema de análisis con de variables que interactúan entre sí, es sólo producto de entender qué es lo que proporciona el ajedrez. Y otros juegos también. El ajedrez obliga a "divertirse", a gozar (base sustancial de la identidad del juego). Y en esa aparente irresponsabilidad de la diversión, del placer, se crean modelos nuevos. El modelo de pensamiento que el ajedrez propone: el análisis de variantes, su optimización, el factor que hace decidir por "la mejor", la forma de munirse de la información teórica, el desarrollo de la imaginación con patrones de ganancia, la técnica de la transformación sucesiva de las ventajas, la previsión sobre las respuestas del oponente, las condiciones sicológicas que se ponen en juego durante la competencia, nos hacen pensar en la validez del ajedrez. Entonces, que el nuestro juego haya sido promocionado por este precursor estudio económico, nos debe conmover a muchos ajedrecistas. Estamos siendo evaluados. Nuestra producción sugiere ideas en otros campos. Los modelos de análisis, puede dar luz a numerosos e intrincados andariveles del futuro. Al retomar este artículo para que pueda servir de base a un estudio pedido recientemente en una cátedra universitaria de Economía, reflexionaba sobre qué poco se imponen nuestros ajedrecistas y , los de todo el mundo, el agruparse para considerar más profundamente los fundamentos sociales de la actividad en que están involucrados. Si no hay pensadores del ajedrez, hay que estimularlos ofreciendo campos para la discusión, foros para la investigación o dineros para que, observando la actividad del ajedrecista, ésta, su digna profesión de jugar, intervenga más directamente en la influencia necesaria que puede brindar en sociedad con otras disciplinas al progreso de la educación y del conocimiento. (artículo publicado en el Boletín del Festival de Ajedrez de Playa Unión de 1995 que nos remitiera el Dr. Osvaldo H. Soler) MADERNA Reproducimos parcialmente la crónica de un diario del 26/11/76 y la foto que nos facilitara la Sra. Elda C. de Maderna, a quien agradecemos su atención.
"… Es entrada ya la tercera década del siglo, cuando aparece en el firmamento deportivo la figura cumbre de nuestro ajedrez. Carlos Hugo Maderna, cuyo retrato físico y psicológico trazara Ezequiel Martínez Estrada de manera cabal en su libro "Cabeza de Goliat".(Alto, enjuto, nervioso), Maderna había aprendido el juego mirando competir a su padre con un amigo, siendo un adolescente. A mediados de 1927 logra el título de campeón platense al vencer en memorable match al ingeniero C.Bauer, su profesor de matemáticas en el Colegio Nacional, encuentro que tuvo por escenario el desaparecido club La Plata, hoy sede, por la calle 53, del club Estudiantes. De Maderna predijo el gran maestro Alekhine, que sería el primer jugador de América; y la predicción pudo quedar cumplida. En 1928 el flamante campeón fue designado para integrar el equipo argentino que iba a competir en La Haya (Holanda) con los mejores jugadores del mundo. Y en ese país cumple Maderna una actuación sensacional. Como Roberto Grau, primer tablero, perdía partida tras partida y Maderna se desempeñaba en el cuarto con escasa fortuna, nuestro campeón pasó al sitial de honor y de sacrificio. Y allí logró una memorable sucesión de halagos: empató con el campeón de los EEUU, Steiner y venció a Wagner de Alemania; Apschenied de Letonia; Makahik de Polonia: Koltanonowski de Bélgica; Sthalberg de Suecia y Pokorny de Checoeslovaquia. En 1930 se adjudicó Maderna el torneo internacional del club Argentino de Ajedrez, aventajando a Tartakower y en 1935 jugó en el campeonato mundial por equipos de Varsovia, donde totalizó el 52%. En 1952 viajó a Helsinski como analista del equipo argentino. Dos veces sería campeón argentino, en 1940 al derrotar a Luis R. Piazzini y en 1950 a resolver a su favor un torneo triangular desempate entre él, Jacobo Bolbochán y Enrique Reinhardt. Fueron incontables los torneos mayores y campeonatos argentinos que disputó como los torneos magistrales de Mar del Plata en que intervino. Maderna, como lo han informado muchos maestros de incuestionable autoridad, un ajedrez de calidad magistral." NO JUGABAN AJEDREZ PERO DIJERON… "Los pensadores creativos no alcanzan su productividad máxima cuando se concentran sino cuando se desconcentran, cuando no piensan en el problema por resolver sino en otra cosa. Para pensar de manera analítica debemos concentrarnos al máximo; para pensar en forma creativa debemos dejar que nuestra concentración decline, pero no al extremo de quedarnos dormidos" (David Gelernter, científico de Yale, EEUU, 2002) "No hay nada repartido más equitativamente que la razón; todos están convencidos de tener suficiente" (René Descartes, matemático y filósofo francés, siglo XVI y XVII) "La gente que no se ríe nunca es gente poco seria" (Juan.B.L.Foucault, físico francés, siglo XIX) "Allí donde el mar alcanza su mayor profundidad se mantiene más calmo" (William Shakespeare , dramaturgo inglés, siglo XVI) NUESTRO CÍRCULO Director : Roberto Pagura ropagura@ciudad.com.ar (54 -11) 4958-5808 Buenos Aires, Argentina http://ar.groups.yahoo.com/group/nuestro_circulo/ dir: Victor Francia return to Index of Nuestro Círculo
|
The
|
|||||||
|
|||||||||